
Por Paula Jimenez
Todas las profesiones conllevan unos hábitos posturales concretos que pueden provocar molestias o dolores musculares y articulares. Encontramos al oficinista con problemas en el codo y la muñeca o con dolores lumbares y ciáticas, debido al uso del ratón o a estar sentado tantas horas. O al personal de limpieza, con problemas de túnel carpiano, muñecas abiertas,etc.
Los músicos no son menos y la gran mayoría experimenta problemas característicos en función del instrumento que interprete. Si le pides a un flautista que toque, su postura inicial va a ser muy buena: simetría horizontal de los hombros, cabeza recta, cuello elongado, pecho expandido, espalda recta, apoyo equilibrado entre las piernas… Pero al cabo de un rato tocando todos terminamos arrugados. ¿Por qué? Pues porque nuestro cuerpo no está lo suficientemente fuerte para mantener esa postura y el músculo se cansa y se deja vencer por la gravedad. Es aquí cuando surgen los problemas, las molestias, los dolores y hasta las lesiones.
Muchas veces nos duele alguna parte del cuerpo que no está directamente implicada en la interpretación, y pensamos que no tiene que ver con nuestro instrumento. Pero lo más probable es que aparezca ese dolor porque tus cadenas musculares están compensando una debilidad, ya sea por falta de fuerza o acortamiento, en alguna parte del cuerpo que sí usas para tocar.
A continuación te expongo las molestias más típicas de un flautista y sus causas, ya sea profesional o estudiante, músico de orquesta o profesor de escuela o conservatorio:
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Dolor cervical por falta de tono muscular: Provocado por no mantener la cabeza erguida. La cabeza pesa mucho y poco a poco se va cayendo hacia delante, cargando todo el peso sobre las cervicales. Y, por si fuera poco, la flauta implica asimetría, así que no sólo se cae la barbilla hacia el pecho, sino que es una caída con inclinación, lo que provoca dolor en el esternocleidomastoideo izquierdo por forzar su elongación con una carga y en el izquierdo debido a su acortamiento.
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Dolor de hombros y cansancio de brazos: Los flautistas emplean sus hombros como ancla para sujetar el instrumento. Es necesario que los hombros estén bien tonificados porque si no es así se tensarán las muñecas con el peso de la flauta, lo que provocará problemas con la técnica y la interpretación. Con los hombros sucede igual que con el cuello, a medida que pasa el tiempo el hombro derecho va cediendo al peso de la flauta y vamos perdiendo la simetría horizontal.
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Dolor de muñecas: Las muñecas del flautista, especialmente la derecha, hacen el movimiento de “la moto”. Deben ser flexibles, pues se juega un poquito con la rotación de la misma para la afinación en determinados momentos y tienen que estar relajadas si queremos que los dedos fluyan y se muevan libremente. Pero el peso de la flauta sobre los dedos gordos van tensando las muñecas.


